Como un semidios de metal, el Apache se eleva poco a poco, removiendo la densa flora de un lugar indeterminado del trópico. Escruta cada palmo de terreno desde las alturas y recorre, sin ser advertido por las milicias, el denso paraje en busca de terroristas y señores de la guerra con los que intercambiar unos cuantos misiles Hellfire.

Este particular ninja de doble hélice, creado a finales de los setenta pero activo en la práctica totalidad de guerras que han asolado el mundo desde los ochenta protagoniza un título llamativo y cuidado que nos llevará a lo largo y ancho del globo a realizar las más peligrosas misiones. Escojamos, pues, a nuestro artillero con inteligencia, ya que salvará nuestro trasero en más de una ocasión y veamos qué nos depara este interesante título.

UN POCO DE MEMORIA

El helicóptero, reconocible por cada persona que haya estado al tanto de las noticias durante los últimos veinte años es quizá, junto con el famoso Black Hawk popularizado por Ridley Scott en Black Hawk Down, uno de los vehículos más famosos del ejército estadounidense. Pero no han sido los habitantes de la bandera de las barras y estrellas quienes han realizado la labor de actualizar una serie de juegos con el Apache como reclamo sino sus rivales durante más de cuarenta años, los rusos.

Gaijin Entertainment, un grupo de programación afincado en la capital eslava se han encargado de componer un videojuego que tiene una doble misión; por una parte contentar a un público ávido de nuevas propuestas de simulación bélica de cualquier tipo, los de PC y la difícil tarea de abrir un pequeño hueco en el angosto filtro del mercado de las consolas para los llamados coloquialmente “juegos de aviones y helicópteros”.

Contentar a dos segmentos tan diferenciados no es fácil, realizar un producto de simulación pura como Blackshark (PC, 2009) aseguraría ventas en ordenador pero, por su propuesta ultra realista y su incompatibilidad con un pad que lógicamente no llega a los cuarenta botones sería un producto poco menos que de museo en el mercado de las consolas, y eso no es precisamente lo que se llama un producto viable económicamente.

Gaijin, desarrollador del divertido y sin pretensiones X-Blades, ha escogido un camino diferente que puede abrirle las puertas a el mercado de consumo de las consolas de la generación actual además de ofrecer un juego que también gustará a aquellos jugadores de PC que necesiten desentumecer los dedos tras echar decenas de horas a su simulador favorito.

Activision, la editora de Apache: Air Assault ha acertado a la hora de designar a los rusos como realizadores para el rejuvenecimiento de su ya saga Apache. Experiencia no les falta, pues ya han desarrollado una excelente versión para consolas de sobremesa de IL2 Sturmovik, apellidada Birds of Prey. Su exitoso tanteo con los pilotos de la II Guerra Mundial les ha valido ponerse a las manos de otro cacharro aéreo, pero esta vez mucho más moderno y arrollador.

SIMULADOR ARCADE, ARCADE SIMULADO

Como hemos mencionado anteriormente, Apache encaja tanto en el público jugador de consolas como en el de PC. Gaijin Entertainment ha decidido seguir la estela por la que se hicieron un hueco en el panorama desarrollador actual, Apache: Air Assault es Birds of Prey cambiando de vehículo. Es decir, mantiene sus constantes jugables. Se ha decidido mostrar un abanico de opciones mucho menor que en el de cualquier simulador, simplificando el manejo del aparato con la utilización de los dos sticks.

El torque y el rotor, dos conceptos fundamentales para manejar a la aeronave y fruto de varios quebraderos de cabeza en jugadores no acostumbrados, se convierte en el título de Gaijin en una serie de acciones muy simples en concepto. No serán pocas las veces que estrellemos nuestro helicóptero contra alguna ladera, pero con un poco de práctica podremos conducirlo como el más entrenado de los pilotos. Esta insinuante facilidad de manejo nos apremia a seguir jugando las diversas misiones que iremos desbloqueando, el problema viene dado por la curva de dificultad. Seremos testigos de un prólogo en forma de cursillo instructor rápido y preciso en sus planteamientos. Las misiones siguientes se superan con tanta facilidad en el nivel de dificultad más básico que uno no puede sino considerarse un virtuoso al mando.

Pero nada más lejos de la realidad. El sentimiento al repetir en sucesivas ocasiones un objetivo espinoso en una misión en teoría fácil impide el disfrute de la experiencia. Algunos objetivos son difíciles de superar en misiones supuestamente sencillas, lo que puede llegar a desesperar, para luego sorprendernos al comprobar que la siguiente misión vuelve a ser muy accesible. A este gráfico de puntas y altibajos en cuanto a la curva de dificultad ha de sumarse un problemático sistema de guardado y reinicio de las misiones, pues, aunque no superen en su mayoría la media hora en la dificultad más baja, exaspera tener que comenzarlas desde el principio y repetir las acciones hasta llegar al lugar donde hemos fracasado.

Este defecto se aplica solamente durante las ocasiones donde no hemos conseguido algún objetivo que no implique nuestra muerte –salvar a soldados acorralados, defender una planta petrolífera, etc- y el juego se ve forzado a comenzar de nuevo. Los niveles de dificultad son bien diferenciables, mientras que el más bajo parece el perfecto para un jugador novel en esto de manejar aeronaves, los más difíciles no sólo recrudecen la potencia de fuego y la peligrosidad de los enemigos, sino que limita el HUD, convierte en ardua la tarea de controlar al helicóptero, nos insta a recargar armas y rellenar el depósito en la base y va eliminando de forma progresiva las ocasiones en que podemos resucitar al instante, al más puro estilo arcade, hasta llegar a suprimir esta ventaja.

APACHE: AIR ASSAULT-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción y jugabilidad.

PÁGINA 2 – Apartado técnico, historia y multijugador.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Adrián Hernán 26 | 11 | 2010