Como una película sin gracia. Amy se destapa como una desagradable decepción en esto de los videojuegos de terror. Tras años de seguirle la pista, el jugador no podrá más que atender, horrorizado y con la mandíbula desencajada, a la lista de errores de diseño y la falta de momentos de verdadera tensión. Pese a mostrarse como un juego con fallos en su mecánica, Amy se hubiera salvado de poder imprimir en nosotros el más mínimo miedo, un miedo que a decir verdad acabamos sintiendo por culpa de una cámara deficiente y una nula implementación de físicas durante las luchas contra los enemigos, que no cesarán en eliminarnos una y otra vez ante nuestra desesperación. ¿Lo bueno? Sí, también lo hay, aunque quede eclipsado. Amy es un juego con agallas en su diseño, brillante en algunas pautas e ideas que despuntaban, pero que han acabado en borrajas. No obstante, así es como alguien se equivoca, probando nuevas fórmulas e interesándose por hacer un videojuego diferente. Un bello trailer que se queda en una insípida y maltrecha película. Mala suerte.
- Técnicamente llega a un buen nivel, el Phyre Engine tiene potencial.
- La premisa de Amy es interesante y original.
- Ha arriesgado, no como otros juegos.
- Fallos de diseño insostenibles.
- Cámara deficiente.
- Sucesión de puzles sin alma.
- Morir por causas ajenas al jugador, una losa.
- Lo negativo pesa, en definitiva más que el resto de elementos interesantes.
AMY-ÍNDICE
PÁGINA 2 – Conclusiones.
Tanto si aun no habéis podido jugar a la beta de Diablo III, como si el pasado fin de semana disfrutasteis de la Beta abierta, os ofrecemos una nueva oportunidad de disfrutar del título antes de que ...