DE FACEHUGGERS Y OSCURIDAD

Sabiendo que Aliens: Colonial Marines no acaba de meternos de manera jugable en el ominoso universo de Xenomorfos y Facehuggers, sí lo hace gracias a un trabajo más que notable con todos y cada uno de los aparatos que han aparecido en las películas. Desde el lanzallamas a todas las armas disponibles (algunas de ellas copias exactas de la película Aliens) hasta nuestro sonar. Todos y cada uno de los elementos de Alien se encuentran en Colonial Marines bien retratados. Las naves espaciales, la Sulaco, el estilo pixelado de los ordenadores y metadatos, el HUD del propio videojuego, la presentación, etc. Todos los elementos han sido tratados con mimo y respeto, y no tenemos ningún problema en que así sea. Es más deberían otras producciones del videojuego basadas en películas tener el mismo nivel de fervor a la hora de trasladar dichos elementos a ceros y unos.

aliens colonial marines ps3

El problema, eso sí, se enlaza con el apartado anterior, de nada sirve intentar vivir una experiencia Alien si los monstruos contra los que peleamos no dan miedo y el pavor que deberían ofrecer se pierde tras una retahíla numerada en fila índia a la que solamente tienes que encañonar. No negaremos que en ocasiones Colonial Marines sí sabe optimizar estos recursos gracias a su ambientación y a algún susto bien medido con la aparición de un Alien especial (un Alien, en singular). Otras situaciones sí nos llevan varias décadas atrás, pues parece que el espíritu de Aliens se manifiesta de manera convincente aunque, eso sí, de manera muy poco habitual.

APARTADO TÉCNICO

La versión probada corre bajo una PlayStation 3, creemos y debemos mencionarlo debido a la diferencia en algunos juegos multiplataforma entre esta consola y Xbox 360 (por no hablar de PC). En esta ocasión nos encontramos ante un videojuego que en poco o nada se parece a los trailers mostrados hasta el momento, que son, lógicamente, de la versión de compatibles. Incluso así, el salto negativo respecto a la expectación mostrada es enorme, pues tanto texturas como modelado de los marines (realmente a nivel de principios de generación) dejan una sensación de trabajo inacabado.

Aliens es un juego que lleva muchos años en desarrollo y se puede perdonar algo así en el apartado técnico (como Duke Nukem Forever, aun así, joya divertidísima) pero el haber tenido acceso únicamente a la versión PS3 nos hace pensar si mantiene el nivel en Xbox 360 o cambia de alguna forma. El efecto granulado y la tardía carga de las texturas no son nada comparadas con el modelado de algunos elementos mecánicos, como las naves u ordenadores. Mucho mejor, eso sí, en las partes más típicas de Alien, las mucosidades y las paredes recubiertas de moco extraterrestre. Estas fases, en las que uno parece introducirse en la laringe de algún titán descarnado sí aumentan el nivel de las poco logradas misiones en las que recorremos linealmente pasillos de gris metal.

MULTIJUGADOR

aliens colonial marines multijugador

Un punto y aparte en Aliens: Colonial Marines. Los modos multijugador resultan divertidos y ocasionalmente soberbios. Las taras del modo campaña, donde se suceden sin sentido los Xenomorfos, uno tras otro, aquí adquiere, y recupera, parte de la esencia de la que hablábamos. Y es que en batallas de no más de doce jugadores, divididos en dos equipos, uno de marines y otro de Aliens, hace que la aparición espontánea de un enemigo que machaca tu cabeza con sus garras se convierta en una muerte sublime. Gracias a las diferentes características de los Aliens (acechador, salivador, reventador y triturador) podemos desde recorrer las paredes y techos o convertirnos en máquinas de matar marines. Cuatro son los modos multijugador entre los que destaca Escapada, una muy bien planteada escaramuza y posterior huida por parte de los marines. Sin duda de los elementos más notorios de Aliens: Colonial Marines.

ALIENS: COLONIAL MARINES-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción, argumento y jugabilidad.

PÁGINA 2 – Apartado Técnico y Multijugador.

PAGINA 3 – Conclusiones.

Adrián Hernán 12 | 02 | 2013