Alien vuelve a su hábitat natural en Isolation, una aventura de tensión que nace y crece del primer filme de Ridley Scott pero que se reproduce con identidad propia, mostrando una historia complementaria del universo Alien. Olvidad las malditas ametralladoras y las huestes de xenomorfos, aquí hay uno, único y peligroso. Volvamos a las raíces del universo.

Alien: Isolation Análisis

Es la esperanza de SEGA y del estudio The Creative Assembly, pero también de todos los seguidores de la saga cinematográfica. Los años se cuentan a pares desde el empecinamiento de los desarrolladores por rendir tributo a la obra de James Cameron y la malformación nacida tras la unión de Alien y Depredador. Ya hace tiempo que el film primigenio, el de Scott, había sido dado por muerto en las representaciones de ocio interactivas. Eso de huir de un único Alien cuando hemos masacrado millares en recreativas y en juegos de dudoso gusto no se concebía. Alien había rebajado su poder, su aterradora visión, sus capacidades cazadoras para convertirse en poco más que una comparsa que se podía machacar con una simple ráfaga de plomo. El que daba miedo, el que no se mostraba había, simplemente, dejado de existir.

 

PENUMBRA, AMNESIA, SLENDER

Alien: Isolation existe por una demanda generalizada de productos puros en la licencia cinematográfica debido a los últimos traspiés por parte de SEGA. Colonial Marines falló en casi todos sus conceptos jugables, pero su baza, la de la acción, era perfectamente comprensible dados los juegos blockbusters de hace tres años. Isolation aparece como un mea culpa de la distribuidora, como una respuesta positiva a las demandas por el terror y la tensión. Éstas no existirían de no ser por la resurrección de un género que parecía muerto desde que Resident Evil pasó del cuatro al cinco. Únicamente algunas joyas salpicaban una industria obcecada por la acción en primera persona. De éstas: Downpour, Penumbra, Amnesia y Slender; fueron las representaciones en primera persona las que acabaron por convertirse en virales (no en vano los youtubers fomentaron el interés por estos videojuegos). De los screamers a las obras de Frictional Games. Un nuevo renacimiento del terror del que SEGA tomó buena nota, dirigiendo la nueva entrega de su licencia cinematográfica al mismo género.

 

TENSIÓN POR DELANTE DE TERROR

Y tenemos Isolation, un título que recoge las peripecias de Amanda Ripley, hija de Ellen Ripley, quince años tras la desaparición de la Nostromo. Una vaga pista la conducirá hasta la nave de carga Sevastopol donde, como podréis imaginar, se encontrará con más de una sorpresa. Creative Assembly, estudio programador propiedad de SEGA que se ha encargado en los últimos lustros de crear algunos de los juegos de estrategia más importantes del mundo, se enfrenta ante un desafío mayor fuera de su hábitat natural. No es la primera vez, tras la estrategia han dado forma a joyas como Spartan: Total Warrior o Viking: Battle for Asgard, pero vemos en Isolation su propuesta más arriesgada.

Los de Horsham han dado forma a un título que nace del terror de sus coetáneos pero que prima la tensión y el agobio. Lemas consabidos como “no puedes escapar” o “correr es tu única salvación” se convierten aquí en dogmas, pero a diferencia de la apuesta del terror actual, a veces demasiado centrada en el susto fácil y la aparición de brujas/bichos/slenders de la nada, en Creative Assembly han preferido dotar a su título de una tensión absoluta y de la primacía de la narración y el propio viaje de Amanda Ripley sobre el terror “screamer”. Es un punto a favor ya que, pese a que en las primeras horas no habrá ningún sobresalto digno de mención, los creadores acaban por utilizar la paciencia del jugador y su espera del primer gran susto como introducción a la historia: ¿Por qué acaba Amanda en la Sevastopol? ¿Qué diablos pasa allí dentro? Son preguntas con respuesta y huyen de la nula planificación del género del horror de hoy en día, donde simplemente nos deja en medio de un bosque y se nos indica “huye”.

Como punto de partida, la apuesta por esta tensión y agobio es positiva. Tendremos sustos, claro, pero basados en nuestra propia forma de jugar, en nuestra exploración y en los efectos de sonido, uno de los puntos más importantes de un título de estas características. La presencia acechadora del Alien nos hace temer cada movimiento indebido. El simple hecho de correr podría acercar a la criatura, por lo que en muchas ocasiones el jugador prefiere deambular tranquilamente, un efecto buscado por los creadores. Algo que también se desprende del control de Amanda, una torpe humana que no corre a mucha velocidad y tampoco se maneja con soltura; un efecto consciente de los desarrolladores que quizá no todo el mundo vea positivamente pero que se vuelve imprescindible en el desarrollo del videojuego, en consonancia con otro juego de SEGA que esperamos que vuelva algún día. Condemned: Criminal Origins.

 

ANÁLISIS DE ALIEN: ISOLATION – ÍNDICE

Adrián Hernán 06 | 10 | 2014