La Oscuridad no cesa en su empeño por demoler los cada vez más tambaleantes principios del escritor de éxito Alan Wake. Pero, esta vez sí, ha decidido ubicarse por fin en un lugar apropiado para que las fantasías perturbadas de Wake y su “doppelganger” el Sr. Chirridos se vuelvan realidad de una forma menos abrupta. Los bajos fondos de Estados Unidos, esa es la clave del misterio desde el principio. Ubicar la primera pesadilla en un terreno cercano a Washington no era de recibo. La Oscuridad sabe de su primer gran fallo y lo arregla en American Nightmare, otorgando un toque pueril y lunático. Por algo escoge la tierra de las grandes pesadillas, donde Leatherface y Jason campan a sus anchas. Y es que la tierra de Arizona es la candidata perfecta.

La elasticidad del primer Alan Wake da paso a una aventura mucho más irracional, que bebe de forma descarada (y eso nos encanta), de los estilos, estilismos, estéticas y esteticismos de las narraciones Pulp, nacidas a principios del Siglo pasado pero aumentadas y revitalizadas en los setenta. Un juego del que Tarantino se sentiría abocado sin remedio, un juego donde los ambientes y las irracionalidades pesan más que el propio destino de sus protagonistas. Sin duda Alan Wake’s Amerincan Nightmare destila personalidad propia allá por donde va, pues retrata la realidad que Estados Unidos nos vende de sus interiores, donde el neón cochambroso y la arena pegajosa que se nos pega en las espuelas de nuestras botas de serpiente son dos personajes más de la narración. La linealidad y la progresión lógica de caracteres se dan de cabezazos, pero los sinsentidos más exacerbados se dan de la mano, conociéndose ganadores de antemano en esta historia.

Una historia de perdedores en el juego más enamorado de la acción Pulp del todo el año, sin duda un homenaje evidente, pero también un título con desequilibrios que podría haberse introducido, de crearse hace setenta años, en Weird Tales. Y es que no se me ocurre un halago mayor en el mundo.

ALAN LLEVA HEBILLA DE BÚFALO

Alan Wake se encuentra en un sueño lúcido. Inducido por la Oscuridad, el novelista se encuentra a merced de una poderosa energía de origen maligno, representada por el mayor hallazgo del videojuego, el Sr. Chirridos. Consciente de su estado y de que podría protagonizar el ensayo “Los sueños y cómo dirigirlos”, Wake tendrá que reformular su propia historia dentro de los guiones de Night Srpings, “La Noche se Levanta”, el serial de terror y ciencia ficción del universo Alan Wake.

La fragmentación de elementos visuales entre Alan Wake y American Nightmare es notable
. Remedy deja de lado sinergia de elementos serios y profundos de su primera aventura en Bright Falls y se adentra en un terreno mucho más pantanoso, sucio pero también más visual, en concordancia de la mayor importancia de la acción en el terreno jugable. Las historias pulp destrozan el imaginario de terror y thriller, cambiando estos ambientes por el terror más visceral, sin llegar a ser físico de las muestras culturales que los estadounidenses autoproclaman de una de las tierras de los “rednecks”, Arizona.

Esta ambientación de terror feliz, del que no duda en anteponer las sensaciones sobre los argumentos, es el gran mérito de American Nightmare y el motivo por el cual es un producto que vale la pena. La afirmación anterior, recurriendo a Weird Tales y otras publicaciones pulp como Dime Mistery Book o Amazing Stories no puede ser más correcta. Wake apuesta por una acción más desenfadada, libre de los decretos (también útiles) del terror por medio de los personajes. Aquí predomina la historia, y cuanto más loca, increíble y absurda mejor (moteles de carretera, satélites espaciales…).

DOBLE FUNCIÓN EXPLOITATION

analisis american nightmare

La mecánica de American Nightmare es una prolongación de lo que fuera en el título original. La acción predomina, más si cabe, sobre la exploración –claramente limitada en este título-. La división entre los escenarios se muestra demasiado abrupta, y llama más la atención tras ver la fluidez con la cual cambiábamos de localización en Alan Wake y su libertad sandbox. El uso de armas se convierte en el principal reto del jugador, que, gracias a su abundancia por el escenario puede eliminar un número de enemigos mayor, y es que se ha incrementado de manera notable la aparición de los enemigos clásicos de la saga y alguno que otro nuevo.

No obstante, la sensación de seguridad que nos aportan las armas nada en contra de la experiencia terrorífica, muy rebajada en American Nightmare. Todos los referentes estéticos se acercan a una aventura de terror americana pero, al basarse sobremanera en las dobles sesiones explotation, se decanta por ofrecer un marcado acento de película de acción de serie B.

alan wake 2 analisis

EL apartado técnico basa su encanto a los mencionados referentes culturales americanos, pero siendo estrictamente formal, todo el apartado goza de un cuidado sublime. Las formaciones poligonales se han beneficiado de la libertad limitada de American Nightmare para proponer nuevos referentes gráficos. Tanto los personajes principales (Wake y el Sr. Chirridos) muestran un acabado superior a la primera entrega así como los escenarios (recordemos, cerrados y no abiertos). Eso sí, se echa en falta la brillantez de efectos de la primera entrega, como el viento, los árboles meciéndose… Hasta en este apartado ha seguido el consejo del género Pulp, puro músculo en lo formal, pero dejando de lado los sutiles efectos ambientales.

La duración de la aventura principal es insuficiente para satisfacer a los paladares de los jugadores. La sensación no puede ser más negativa en este aspecto, más todavía cuando repetimos los mismos escenarios una vez pasado el ecuador de la aventura. Eso sí, el apartado multijugador y los modos de juego colindantes ofrecen una nueva experiencia arcade de la que carecía la saga. Superar un número determinado de rondas, al estilo del modo Horda, conseguir altas puntuaciones online y ser el mejor de tus amigos. En cierta manera resucita la experiencia puramente arcade de las aventuras de hace quince años. Un buen modo de alargar la duración.

ALAN WAKE’S AMERICAN NIGHTMARE-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Adrián Hernán 02 | 03 | 2012